Nuestra Historia

No empezamos Quietode porque quisiéramos vender juguetes antiestrés.

Lo empezamos porque nosotros mismos necesitábamos estas herramientas.

Si alguna vez te has rascado la piel hasta sangrar, te has mordido las uñas hasta no dejar nada, o has sentido que tu cerebro tiene 47 pestañas abiertas y ninguna se cierra, conoces esa sensación.

Quietode existe para personas como nosotros. Personas que se inquietan, estimulan, pellizcan, tiran, aprietan y necesitan tener las manos ocupadas para que sus mentes puedan descansar.

Cada producto en nuestra tienda es seleccionado basándose en principios de terapia ocupacional e investigación sobre procesamiento sensorial. No vendemos juguetes de plástico al azar. Vendemos herramientas que realmente funcionan: silenciosas, discretas y diseñadas para la vida real.

Nuestros principios

  1. La función primero. Cada producto debe resolver una necesidad sensorial real.
  2. Discreto por diseño. Deberías poder usar nuestras herramientas en cualquier lugar sin que nadie se dé cuenta.
  3. Siempre inclusivo. Diseñamos para cerebros neurodivergentes, mentes ansiosas y cualquiera que necesite calma.
  4. Comunicación honesta. Nunca prometeremos una "cura". Ofrecemos herramientas para ayudarte a manejar.

Enviamos desde Europa, nos preocupamos por la sostenibilidad y estamos construyendo una comunidad de personas que entienden que cuidar tu salud mental no es una tendencia, es una práctica diaria.

Bienvenido al lado tranquilo.

— El equipo de Quietode